Nacho Vegas – El Manifiesto Desastre
Nacho Vegas ha hecho en este disco un ejercicio de ‘falta de vergüenza’. El manifiesto es como para tenerlo en cuenta. Él es un desastre, pero le va bien: su cuarto disco en solitario sigue en la línea ascendente de los anteriores.
Hay quien al comentar el resultado dice ‘es el mejor disco del Vegas’… a lo que le suele seguir el comentario de ‘qué curioso, dicen lo mismo del último de Cristina Rosenvinge, ¿será porque están juntos?’. Quién sabe si hacen o deshacen el amor, como dice una de las canciones de ‘Manifiesto Desastre’. Lo que sí está claro es que las condiciones ‘meteorológicas’, las del corazón o las drogas le sentaron bien a su proceso de creación.
Poeta del corte ‘anti héroe’, con mirada temeraria con cara de estar de vuelta, Nacho es una estrella (entiéndase por astro) con mala fortuna. Ha mezclado en el disco infancia, rabia, ¡optimismo!, ironía, confesiones, miedos y hasta conversaciones susurradas con Cristina.
Para quien no se haya detenido a escuchar a Nacho Vegas, debe saber que es un orador que además compone. Mientras sus letras cuentan tragedias o cavilaciones, la música las mece y da fuerzas haciéndolas más contundentes y profundas.
Lo cierto es que para que no sea yo el que opina hagamos lo siguiente: terminamos esta revisión con extractos de algunas letras y si te gusta, te lo escuchas, que es lo que se hace con la buena música…

…cuando no tengas nada que hacer
y yo pase por tu cabeza,
nadie podrá oírte así que
piensa en mí como si me quisieras…
…en teoría sé que te amaré toda la vida
y cada día se hará fuerte mi fe.
Lo juro siempre te querré, en teoría….
…el tercer día, jura, es el peor
le tendríais que ver
de rodillas con cara de idiota
arañando el parqué…
…dame una canción por cada mal trago
de todos los que junto a mí has tenido que pasar
y creo que podré darte un concierto
tan largo que no vuelva a hacerte daño nunca más…
…no me des flores cuando aquí hay lirios y rosas,
las querré el día en que ya no quede una sola.
Entonces, ¿me complacerás?
Y dime, ¿cómo lo harás?…
…moriré, moriré …
moriré y cuando lo haga al fin ya nada va a impedirme descansar
y así obtendré la santa paz que en vida no gocé jamás,
pues hasta morir la única opción siempre es matar, siempre matar.



(3 votes, average: 4.67 out of 5)

